Es más que tecnología: es una mentalidad.

Zero Trust suele describirse como “nunca confiar, siempre verificar”. Pero la verdadera adopción va más allá de la autenticación multifactor y los firewalls. Se trata de crear una cultura donde el acceso es contextual, los datos se segmentan y la verificación es continua.

Pilares básicos

  • Identidad primero: convertir la identidad en el perímetro principal.
  • Mínimo privilegio: otorgar solo lo necesario y por el tiempo necesario.
  • Monitorización continua: detectar anomalías en tiempo real.

Zero Trust funciona mejor cuando se alinea con los objetivos de negocio: proteger activos mientras se facilita la colaboración.